El diputado José Manuel Ormachea, de Comunidad Ciudadana, presentó este martes ante la Asamblea Legislativa un polémico proyecto de declaración camaral que busca catalogar a Evo Morales Ayma como “terrorista y Enemigo de Bolivia”. La iniciativa, motivada por lo que se califica como una “conducta sistemática de incitación a la violencia, desobediencia civil y ataques a la institucionalidad”, aspira a que el Legislativo y el Ejecutivo tomen medidas contra el expresidente, incluyendo el retiro de beneficios y la ejecución de órdenes de aprehensión ya emitidas. El documento establece tres puntos fundamentales:
- Declarar a Evo Morales Ayma “terrorista y enemigo de Bolivia” por su rol en la promoción de la violencia y la confrontación social, considerada una amenaza para la unidad nacional y el orden democrático.
- Exhortar a los poderes Ejecutivo y Legislativo a suprimir de inmediato los privilegios, beneficios y tratos institucionales que Morales mantiene como exmandatario, invocando los principios de legalidad, igualdad y responsabilidad pública.
- Instar al Ministerio Público y las Fuerzas del Orden a cumplir con las órdenes de detención vigentes y garantizar su presentación ante la justicia ordinaria por los presuntos delitos que se le imputan.
En su exposición, Ormachea argumentó que la medida responde a un “acto político de firme repudio” ante lo que consideró una estrategia direccionada a desestabilizar la democracia y socavar el Estado de derecho en Bolivia.
El proyecto de declaración, que ha generado un amplio debate nacional, entra ahora en discusión parlamentaria. Sus impulsores defienden que es un paso necesario para proteger la institucionalidad, mientras representantes del MAS y aliados de Morales han condenado la propuesta como un “ataque político” y un intento de persecución. El caso será seguido de cerca por los medios y la opinión pública, pues puede marcar un precedente político legal en el país.
