La Granja Educativa y Bioparque Munay es un lugar mágico donde niños, jóvenes y adultos pueden acariciar, alimentar y cuidar a los animales, mientras desarrollan un profundo respeto por la vida y la naturaleza. Ubicado en las afueras del municipio de Sacaba, este rincón verde combina educación, conservación y turismo ecológico, ofreciendo una experiencia transformadora que conecta a las personas con el entorno natural.
Este emprendimiento familiar nació con el objetivo de enseñar a los más pequeños de dónde provienen productos como la lana o cómo es un burro, conocimientos que hoy en día muchos niños desconocen. “Munay”, que significa querer en quechua, busca precisamente eso: que los visitantes aprendan a querer y respetar a los animales y a la naturaleza.
En sus tres hectáreas de terreno, Munay ofrece visitas guiadas y didácticas de aproximadamente dos horas dirigidas a niños, adolescentes, jóvenes y adultos, donde se enseña sobre el cuidado de animales domésticos y silvestres, la producción agrícola, la creación de huertos ecológicos y prácticas ancestrales de cultivo.
El encargado, Wilson Gonzales, explica que actualmente el espacio alberga alrededor de 174 animales de fauna silvestre, entre loros, mamíferos, anfibios y reptiles, y 217 ejemplares domésticos, como gallinas, patos, llamas, avestruces, ovejas, cabras, conejos, vacas y peces. Además, cuentan con tres lagunas, parcelas de hortalizas, plantas frutales, ornamentales y forraje para el alimento de los animales.
Las visitas se realizan previa coordinación con unidades educativas, institutos tecnológicos o familias, de lunes a viernes. “Para cada grupo se adapta el material según la edad, y los niños pueden tocar y alimentar a los animales, lo que también ayuda al desarrollo de su sistema psicomotor”, señala Gonzales.
Los fines de semana y feriados, Munay abre sus puertas al público general en tres horarios: 10:00, 14:00 y 16:00, también con reserva previa a los números 69510606 y 79708252. Para llegar, basta dirigirse a la plaza principal de Sacaba y luego tomar rumbo al norte.
Como bioparque, Munay también impulsa la conservación de la biodiversidad, la lucha contra el tráfico ilegal de fauna silvestre y la promoción de la producción ecológica sostenible. Su visión es posicionarse como un referente regional, nacional e internacional en el manejo de biodiversidad, bienestar animal y educación ambiental.
A través de talleres, especialmente dirigidos a jóvenes y adolescentes, se enseñan técnicas como la lombricultura, la producción orgánica y el manejo integral de una granja con saberes ancestrales y modernos.
Munay no solo es un lugar para el esparcimiento: es un espacio de aprendizaje, conciencia y conexión con la tierra. Un entorno donde se cultiva el amor por la naturaleza y se fomenta un futuro más respetuoso con el planeta.
