El brote más fuerte de sarampión en décadas afecta a niños menores de cinco años. Las autoridades llaman a reforzar la vacunación urgente en todo el país.
Bolivia enfrenta un preocupante rebrote de sarampión con 121 casos confirmados en lo que va de 2024, una cifra que revive alarmas sanitarias tras más de dos décadas sin brotes de esta magnitud. El 82% de los contagios se registró en Santa Cruz, principalmente en menores de cinco años no vacunados, según informó el Ministerio de Salud.
Las autoridades sanitarias advierten que este brote representa un riesgo epidemiológico grave, dado que el sarampión es altamente contagioso y puede derivar en complicaciones como neumonía, encefalitis e incluso la muerte, sobre todo en niños pequeños y personas con sistemas inmunológicos debilitados.
“Este es un llamado urgente a la población. Necesitamos que los padres vacunen a sus hijos. El sarampión no es una enfermedad leve, y su propagación puede acelerarse si no actuamos ya”, declaró María Renée Castro, ministra de Salud y Deportes.
El sarampión se transmite por vía aérea y puede permanecer activo en el ambiente hasta por dos horas. Un solo caso puede generar múltiples contagios, especialmente en espacios como escuelas, guarderías o centros médicos si no se toman medidas adecuadas.
El Programa Ampliado de Inmunización (PAI) ha identificado que muchos de los casos positivos corresponden a niños que no recibieron la dosis correspondiente de la vacuna triple viral (sarampión, paperas y rubéola). En respuesta, se ha intensificado una campaña nacional de vacunación que prioriza a niños entre 1 y 5 años, además de personas que por diversos motivos no completaron su esquema de vacunación.
Santa Cruz, epicentro del brote, ya inició operativos casa por casa en zonas de alto riesgo. Otras regiones como La Paz y Cochabamba también han reforzado sus planes de inmunización ante la posibilidad de que el virus se expanda.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha manifestado su preocupación por el resurgimiento del sarampión en la región y recomienda a Bolivia mantener altos niveles de cobertura vacunal para evitar que el brote se convierta en epidemia.
Hasta 2022, Bolivia mantenía su estatus de país libre de sarampión desde 2000. Este nuevo brote representa un retroceso sanitario, atribuible en parte a la baja cobertura de vacunación post-pandemia.
El Ministerio de Salud insiste: vacunar es prevenir. Las dosis están disponibles de forma gratuita en centros de salud públicos. El llamado es claro: acudir cuanto antes para proteger a los más vulnerables.
