Dos policías fueron destituidos tras descubrirse su participación en el robo de al menos cinco motocicletas. El caso genera indignación y pone bajo la lupa a las fuerzas del orden en la región.
En un nuevo golpe a la credibilidad institucional, el Comando Departamental de la Policía en Pando confirmó la baja definitiva de dos efectivos involucrados en el robo de motocicletas en la ciudad de Cobija. El hecho fue denunciado por ciudadanos afectados, y tras una investigación interna, se descubrió que los uniformados usaban su posición para delinquir.
La denuncia inicial alertaba sobre el robo de al menos cinco motocicletas, que luego eran escondidas en domicilios particulares o incluso en instalaciones policiales, según revelaron medios locales. La Dirección Departamental de Investigación Interna (Didipi) inició un proceso disciplinario que derivó en la baja institucional de los implicados, cuyas identidades no fueron reveladas.
“El honor y la disciplina son valores fundamentales de la Policía Boliviana. No vamos a tolerar que elementos corruptos manchen el uniforme”, afirmó el comandante departamental de Pando, coronel José Luis Cuevas, en conferencia de prensa. Añadió que los responsables ya enfrentan procesos penales por robo agravado y asociación delictuosa.
Los motociclistas afectados, varios de ellos trabajadores independientes, expresaron su indignación por la traición de quienes debían protegerlos. “Confiábamos en ellos. Nunca imaginamos que nuestros propios policías iban a robarnos”, lamentó uno de los denunciantes.
El caso ha provocado un profundo malestar en la ciudadanía pandina, donde la percepción de inseguridad ha crecido en los últimos meses. La Fiscalía departamental anunció que continuará con las investigaciones para establecer si hay más efectivos involucrados o si se trata de una red más amplia dentro de la institución.
La Policía Boliviana enfrenta una creciente presión social para depurar sus filas y recuperar la confianza ciudadana. Organismos de derechos humanos y colectivos civiles exigen reformas estructurales y mecanismos más efectivos de fiscalización interna.
Este nuevo escándalo se suma a una serie de denuncias recientes por abusos y corrupción dentro de las fuerzas del orden en el país, lo que reabre el debate sobre la urgencia de una reforma policial profunda y transparente.
El Gobierno aún no se ha pronunciado oficialmente sobre este caso, pero se espera que el Ministerio de Gobierno emita un comunicado en las próximas horas. Mientras tanto, la población de Cobija exige justicia y garantías para que estos hechos no se repitan.
