El Gobierno boliviano identificó recientes pasos fronterizos ilegales en medio de una crisis inflacionaria que presiona el bolsillo de los ciudadanos. La escasez y el negocio ilícito alimentan una hélice peligrosa.
El Gobierno boliviano informó el descubrimiento de 23 nuevos pasos ilegales utilizados para el contrabando en las fronteras del país. La mayoría de estos accesos se encuentran en la frontera con Chile, aunque también se detectaron rutas clandestinas en los límites con Perú, Brasil, Argentina y Paraguay.
La detección de estos caminos coincide con un aumento sostenido en los precios de alimentos y productos básicos dentro del país, lo que ha provocado escasez en algunos mercados y ha incentivado el contrabando de bienes subsidiados como el azúcar, aceite, maíz, carne y combustible.
En respuesta, las autoridades han intensificado los operativos de control. Solo en el primer semestre del año se realizaron más de 7.000 intervenciones, con importantes decomisos de productos y animales destinados a salir del país de forma ilegal.
El Gobierno asegura que seguirá reforzando el control y la vigilancia en las zonas más vulnerables, con el objetivo de frenar el contrabando que perjudica tanto a la economía como a la seguridad nacional.
