El Santuario de Nuestra Señora del Socavón, epicentro espiritual y cultural del Carnaval de Oruro, recibió un reconocimiento histórico: el Papa León XIV lo ha elevado a la categoría de Basílica Menor, según informó la Conferencia Episcopal Boliviana.
Este título, otorgado oficialmente por la Santa Sede el 16 de julio, trasciende lo religioso. Implica un estrecho vínculo espiritual con el Papa, la posibilidad de indulgencias para los peregrinos y una dignidad que sitúa al templo orureño en la misma línea que otros grandes centros de devoción del mundo.
Pero más allá de los privilegios eclesiásticos, la declaratoria consolida al Socavón como un símbolo de identidad nacional. Allí se entrelazan la devoción mariana con la música, la danza y la tradición popular que dieron origen al Carnaval de Oruro, declarado Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad por la UNESCO en 2001.
El proceso para alcanzar este reconocimiento se remonta a enero de 2024, cuando bajo la guía pastoral de Mons. Cristóbal Bialasik se conformó una comisión especial que documentó la historia, arquitectura, devoción y proyección cultural del Socavón. Tras la entrega del expediente a la Santa Sede y el respaldo de la Conferencia Episcopal Boliviana, llegó finalmente la aprobación pontificia.
La declaratoria se enmarca en dos conmemoraciones mayores: el Año Jubilar de la Diócesis de Oruro y el Bicentenario de Bolivia, otorgándole un valor simbólico que fortalece el vínculo entre fe, cultura e identidad.
La celebración oficial tendrá lugar el 30 de agosto a las 18:00, con una procesión desde la Catedral presidida por el Nuncio Apostólico en Bolivia.
El Socavón, que por siglos ha acompañado la espiritualidad de los mineros y del pueblo orureño, se convierte ahora en Basílica Menor: un espacio donde la religiosidad popular se funde con el arte, la memoria y la cultura de todo un país.
