Hoy, la avenida Martín Cárdenas se llenó de fe, tradición y alegría con el inicio de la Feria de Alasitas 2025, donde decenas de peregrinos llegaron para elegir sus miniaturas, pedir deseos y recibir la bendición en honor a la Virgen de Urkupiña.
“Las Alasitas une fe y economía popular. Esta feria impulsa a nuestras familias artesanas y, al mismo tiempo, renueva la esperanza de miles de devotos que llegan a Quillacollo por la Mamita de Urkupiña”, resaltó la presidenta del Concejo Municipal, Jenny Orellana Picolomini.
Más que un mercado, Alasitas es un universo simbólico que se extenderá hasta el 31 de agosto. En cada puesto, más de 1.000 artesanos y comerciantes ofrecen abarrotes diminutos, casitas, autitos, negocios y artesanías que, tras la bendición, se transforman en promesa de salud, prosperidad y trabajo para el nuevo ciclo.
El secretario de Desarrollo Humano, Rietzon Flores Orellana, aseguró que la feria fue organizada pensando en la familia: “Del 19 al 31 de agosto la avenida Martín Cárdenas será un espacio seguro y ordenado, donde la tradición se avive con alegría”.
Desde el sector de los comerciantes, Paulina García destacó el esfuerzo colectivo: “Hemos trabajado para ofrecer productos de calidad y precios justos. Invitamos a la población a elegir su miniatura, hacerla bendecir y llevarse a casa una promesa de buen año”.
En esencia, Alasitas 2025 reafirma a Quillacollo como capital de la devoción y la cultura viva, recordando que incluso en lo más pequeño nacen los grandes sueños.
