La justicia de Cochabamba condenó a un año de prisión a los sacerdotes jesuitas y exprovinciales Marcos R. D. A. (81) y Ramón A. B. (83), tras encontrarlos responsables del delito de encubrimiento a favor del fallecido sacerdote español Alfonso Pedrajas, acusado de haber cometido abusos sexuales contra menores en un internado de la región.
El Fiscal Departamental de Cochabamba, Osvaldo Tejerina Ríos, informó que durante el juicio se presentaron pruebas documentales y testimoniales que demostraron que los religiosos, pese a conocer las denuncias, no informaron a las autoridades competentes y permitieron que Pedrajas continuara en funciones como educador sin recibir sanciones.
“De esta forma se sienta un precedente dentro de la justicia boliviana, con el mensaje claro de que ninguna persona que sea partícipe de delitos contra nuestra niñez quedará en la impunidad”, señaló Tejerina.
El proceso judicial estuvo marcado por varias suspensiones debido a problemas de salud de los acusados y a recursos legales presentados por su defensa, entre ellos solicitudes de prescripción y extinción de la acción penal, que fueron rechazadas por la justicia. El juicio se extendió por aproximadamente dos meses.
Las fiscales Ximena Motaño y Paola Martínez, integrantes de la comisión a cargo del caso, destacaron que, más allá de la duración de la condena, la sentencia representa un precedente a favor de las víctimas de abuso sexual, especialmente en casos vinculados a instituciones religiosas.
El sacerdote Alfonso Pedrajas, quien falleció en 2009, dejó en un diario personal confesiones sobre agresiones sexuales cometidas contra niños indígenas en internados de Bolivia, lo que destapó uno de los mayores escándalos de pederastia en la Iglesia Católica del país.
