El economista tarijeño Rodrigo Paz Pereira fue posesionado como nuevo presidente del Estado Plurinacional de Bolivia este 8 de noviembre de 2025, marcando el inicio de una nueva etapa política tras dos décadas de predominio de un mismo partido en el poder.
Paz, hijo del expresidente Jaime Paz Zamora, llega al Palacio Quemado bajo la bandera del Partido Demócrata Cristiano (PDC), luego de imponerse en la segunda vuelta electoral con una campaña que apeló al “cambio con responsabilidad”. Su victoria fue ampliamente cubierta por medios internacionales.
Trayectoria y formación
Nacido el 22 de septiembre de 1967 en Santiago de Compostela, España, Paz vivió su infancia entre el exilio y el aprendizaje de la identidad boliviana a la distancia. Estudió en colegios jesuitas y se formó como economista con especialización en Gestión Política en la American University de Washington, Estados Unidos.
Su carrera política incluye una amplia experiencia legislativa y municipal: fue diputado plurinacional por Tarija (2002–2010), ocupó cargos en la política local, presidió el Concejo Municipal y fue alcalde de Tarija, antes de llegar al Senado, donde consolidó su liderazgo nacional.
Línea política y visión de país
Rodrigo Paz se define como un político de centro-derecha moderada, con una agenda enfocada en estabilizar la economía, fomentar la inversión privada responsable y mantener los programas sociales. Entre sus principales propuestas destaca la redistribución 50/50 del presupuesto nacional entre el nivel central y los gobiernos subnacionales, con énfasis en la descentralización.
Ha promovido una idea de “capitalismo para todos”, orientada a generar oportunidades equitativas y previsibilidad económica. Su discurso combina apertura internacional, diálogo con actores económicos y una visión de gobernabilidad que busca articular acuerdos con diversas fuerzas políticas.
Imagen pública y desafíos
Medios nacionales e internacionales coinciden en describirlo como una figura de renovación en el escenario político boliviano. Su perfil conciliador será clave para construir alianzas en un Congreso donde su partido no cuenta con mayoría absoluta.
Entre los principales retos de su gestión se encuentran:
- Contener la inflación y recuperar la confianza de los mercados.
- Garantizar la estabilidad en la provisión de combustibles.
- Cumplir sus promesas de transición ordenada y lucha anticorrupción.
- Establecer diálogo con organizaciones sociales que fueron actores claves en gobiernos anteriores.
Con un tono más técnico y conciliador que confrontativo, Paz inicia su mandato con la promesa de un nuevo equilibrio entre Estado, sociedad y mercado: “unidad con resultados”, como repite en sus intervenciones públicas.
