El impacto de las intensas lluvias en el Trópico de Cochabamba se refleja con mayor fuerza en los testimonios de las familias que lo perdieron todo en cuestión de horas. Pojo, Totora, Villa Tunari y Puerto Villarroel figuran entre los municipios más golpeados, con más de 1.000 familias afectadas.
Entre lodo, escombros y viviendas colapsadas, los comunarios describen momentos de angustia y desesperación.
“Todo apareció en medio del lodo, barro, apenas hemos salvado algunas pertenencias. Pedimos ayuda a las autoridades”, relató Gavino Antezana, uno de los pobladores de la OTB Claros que vio cómo el agua arrasaba con su vivienda.
La situación no fue distinta para Marisabel Cuci, quien perdió su casa y todas sus pertenencias cuando el río se desbordó.
“Todo hemos perdido, no tengo nada ni para comer… gracias a Dios hemos salvado nuestras vidas. Mis camas, mis documentos tampoco no hay, mis hijos sin ropa se han quedado”, contó entre lágrimas, señalando que ahora enfrentan frío y falta de agua debido al colapso de las tuberías.
El presidente de la OTB Claros, Elías Rojas, resaltó el difícil escenario que viven las familias de su comunidad. “Estamos agradecidos por la preocupación y la ayuda que llegó, porque nuestra situación es crítica”, expresó.
Acciones de la Gobernación
Ante esta emergencia, el gobernador Humberto Sánchez llegó este martes hasta la OTB Claros, en Villa Tunari, donde entregó alimentos, colchones, herramientas y otros insumos de primera necesidad.
“Hemos traído ayuda humanitaria para las familias […]. Según información preliminar, cuatro viviendas han desaparecido y otras presentan rajaduras”, informó la autoridad tras inspeccionar las zonas afectadas junto a técnicos de la Gobernación.
Sánchez explicó que maquinaria pesada del municipio y del Sedcam realiza trabajos de dragado y encauce de los ríos. Sin embargo, solicitó al Ministerio de Hidrocarburos asegurar el suministro de combustible para evitar que estas labores se paralicen.
Asimismo, anunció que este miércoles visitará el municipio de Pojo, donde también se entregará ayuda humanitaria a las familias anegadas.
Las lluvias continúan en la región, mientras los damnificados intentan rescatar lo poco que el agua no se llevó.
