La Gobernación de Cochabamba ejecutó este viernes un simulacro de sismo en el Hospital del Niño Manuel Ascencio Villarroel, con el objetivo de evaluar y mejorar la capacidad de respuesta institucional ante un evento adverso de gran magnitud.
El ejercicio permitió poner a prueba la organización interna, los protocolos de evacuación y la coordinación entre los diferentes servicios del hospital y las instituciones de primera respuesta. Según el jefe de la Unidad de Gestión de Riesgos y Atención a Desastres (UGRyAD), Ramiro López, el simulacro ayudó a identificar brechas en comunicación y articulación, además de medir la reacción del personal ante una evacuación real.
“Se ha podido evacuar de la mejor manera al personal identificado como víctima, cumpliendo los protocolos. Ha sido un buen ejercicio que demostró la coordinación con las instituciones”, afirmó López.
La directora del hospital, Cintia Rojas, destacó que este es el segundo simulacro que realiza el establecimiento y remarcó la importancia de contar con planes de contingencia actualizados para garantizar la seguridad de los pacientes.
“En Bolivia no estamos preparados para estos eventos. Es fundamental que cada hospital tenga planes de rescate, evacuación y atención inmediata”, señaló.
Desde la Cruz Roja, el voluntario Patrick Brandom valoró la práctica conjunta, que permitió conocer mejor la estructura del hospital y los tipos de pacientes, elementos clave para una respuesta efectiva.
“Trabajar juntos es más efectivo para brindar ayuda en caso de desastres”, aseguró.
El simulacro contó con la participación del Sedes, la Unidad de Epidemiología, el Programa de Desastres y Emergencias en Salud Pública, además de equipos de primera respuesta como Cruz Roja, SBRAB, SAR-BOL y personal administrativo del Hospital del Niño.
