Cochabamba volvió a brillar. Este 1 de diciembre, el Cristo de la Concordia se convirtió en el escenario de uno de los eventos más esperados del año: el encendido oficial de la temporada navideña, que reunió a centenares de familias en la Serranía de San Pedro para celebrar la llegada de la época más luminosa y emotiva.
Desde la tarde, una marea de visitantes ascendió hasta uno de los puntos navideños más emblemáticos del municipio, hogar del árbol de Navidad más grande de Bolivia. Entre risas, fotos y el eco de villancicos, niños, jóvenes y adultos se dejaron envolver por un espectáculo especialmente preparado para transmitir un mensaje de paz, unidad y esperanza.
Este año, Cochabamba deslumbró con una puesta en escena sin precedentes: más de 10.5 millones de luminarias iluminan calles, avenidas y espacios públicos. Pero la joya de la corona volvió a ser el monumental árbol de 43 metros de altura, decorado con 2 millones de luces, que se erige como símbolo del espíritu navideño y como uno de los atractivos más importantes del país.
El alcalde Manfred Reyes Villa encabezó la ceremonia y destacó que Cochabamba mantiene, con orgullo, su título de “Ciudad de la Navidad”, un reconocimiento que tiene raíces profundas en la historia local. Recordó que fue el primer municipio del país en iluminar sus espacios públicos en estas fechas, una tradición que él mismo impulsó hace más de dos décadas y que hoy sigue creciendo con fuerza.
“Queremos que Cochabamba late con amor, fraternidad y solidaridad. Este mes, pidamos juntos por nuestra Llajta”, expresó la autoridad, invitando a las familias bolivianas a vivir la Navidad con unión y esperanza.
Con el encendido de millones de luces y el arranque oficial de la temporada festiva, Cochabamba se consolida una vez más como el corazón luminoso de Bolivia, un lugar donde la magia de diciembre se siente en cada rincón.
