Ramón Daza Salamanca representa la continuidad de un linaje de visionarios cochabambinos que han marcado la historia industrial, política y social de la región. Empresario, emprendedor y aspirante a la Alcaldía de Cochabamba,
Daza combina la herencia de sus antepasados con una visión moderna para proyectar a la ciudad hacia el desarrollo y la innovación. Plantea el “Clima Perfecto” para la Llajta, un enfoque en el desarrollo económico de la región, en la generación de empleo e inversión.Para Daza,
Cochabamba nunca fue un lugar de paso ni una opción circunstancial: fue, desde siempre, el espacio donde decidió construir su vida. Atesora con especial afecto los recuerdos de su infancia en Muyurina, en las faldas del cerro San Pedro, donde jugaba al trompo y a las canicas, mientras el paisaje del valle se expresaba en su forma más genuina y una vida marcada por la cercanía con la tierra. La casona familiar, heredada desde la época de Ramón Rivero, Permanece en pie como testimonio de esa historia viva que lo acompaña hasta hoy.En ese entorno, Daza también desarrolló una temprana relación con el trabajo y el conocimiento.
Frecuentaba la biblioteca familiar, un espacio que resguardaba no solo la memoria de Cochabamba, sino también de Bolivia y del mundo, alimentando su curiosidad y sentido histórico. Desde niño comprendió el valor del esfuerzo: participaba en las labores familiares lavando las botellas para el vino que su familia comercializaba, una experiencia que marcó su ética de trabajo y su respeto por el emprendimiento desde sus cimientos.Daza plantea el “Clima Perfecto” para Cochabamba, un enfoque integral orientado al desarrollo económico de la región, la generación de empleo y la atracción de inversión, con reglas claras y visión de largo plazo.
Desde joven, mostró una vocación empresarial definida. A los 23 años, recién graduado en Administración de Empresas, fundó su primer emprendimiento: la fábrica de fideos La Fiorentina. Desde entonces, su trayectoria se ha extendido a distintos sectores, incluyendo la industria de bebidas y alimentos, telecomunicaciones —con BLUECOM S.R.L. y SEGURITEL S.R.L.— y construcción, con la intención de aportar infraestructura moderna y eficiente a Cochabamba. El legado familiar ha sido una guía y fuente de inspiración constante.
Daza admira profundamente a su tatarabuelo Juan de la Cruz Torres, pionero en la industria y el comercio en Bolivia, responsable de innovaciones como la primera fábrica de envases de hojalata, la importación del primer teléfono de Graham Bell, la primera trilladora mecánica para el valle de Sacaba y la primera rueda Pelton para molinos de granos.
Torres también contribuyó al nacimiento de empresas emblemáticas como Luz y Fuerza y Tranvías Cochabamba y dejó su huella en la ciudad con la icónica fuente de las Tres Gracias.Otros mentores de su historia familiar incluyen a Abdón Ondarza, Ramón Rivero, Ernesto Daza Ondarza y su padre, Ernesto Daza Rivero, quienes consolidaron el modelo de liderazgo empresarial y público que Daza hoy encarna. “La vocación de hacer empresa la llevo en el corazón y en la sangre”, afirma, convencido de que el compromiso con Cochabamba se expresa en modernización, innovación y progreso sostenible.
Su formación educativa también ha sido fundamental. Doce años en el Colegio La Salle le permitieron desarrollarse en valores de disciplina, fe y responsabilidad, además de destacarse como basquetbolista, miembro de la banda estudiantil y guaripolero. Allí adquirió principios que hoy aplica en su vida profesional y política: constancia, visión de futuro y trabajo en equipo.
Comprometido con su ciudad, Daza aspira a que Cochabamba sea “una tierra de oportunidades donde la vocación es múltiple”. Su agenda contempla prioridades innegociables como el acceso al agua y la protección del aire, la forestación del Parque Nacional Tunari y la recuperación de la pujanza económica departamental.
Propone un desarrollo sostenible basado en infraestructura moderna, eficiencia administrativa y el fomento a la industria, la innovación y el emprendimiento local.Como presidente de la Cámara de Industria de Cochabamba, Daza ha impulsado la consolidación institucional, la promoción de la marca Hecho en Bolivia y la lucha contra la informalidad y la competencia desleal. Reconoce que la industria requiere condiciones básicas como infraestructura adecuada, energía confiable, transporte eficiente, acceso a materias primas, marcos jurídicos claros y un estado de derecho sólido, donde la justicia, la libre empresa y la propiedad privada sean principios irrenunciables.Más allá de su faceta empresarial y política,
Ramón Daza es un hombre de familia: casado hace 26 años y padre de tres hijos, valora el tiempo con ellos a pesar de su apretada agenda. Amante de la gastronomía cochabambina, disfruta de la sopa de maní y el pique macho, y se enorgullece de su tierra, que considera llena de potencial y lista para crecer. Ramón Daza Salamanca encarna así la síntesis entre tradición y modernidad: hereda un legado de innovación, trabajo y servicio a Cochabamba y, al mismo tiempo, proyecta una ciudad conectada, competitiva y equitativa, preparada para enfrentar los desafíos del presente y del futuro.
