Autoridades confirmaron el intercambio de información y la revisión final de un convenio que permitirá reactivar operaciones conjuntas contra el narcotráfico tras casi dos décadas.
BOLIVIA. – El viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano, informó que la Administración de Control de Drogas reactivó el trabajo de inteligencia con el país y que el Gobierno ajusta los últimos detalles de un convenio para su retorno operativo después de 18 años.
La autoridad señaló que el acuerdo formal está en revisión por la Cancillería boliviana para definir su forma definitiva. No obstante, indicó que la cooperación ya se encuentra en marcha con intercambios de información, capacitación y apoyo técnico. En declaraciones a Associated Press, también difundidas por The Washington Post, aseguró que la determinación política de avanzar en la coordinación conjunta ya fue adoptada.
A través de sus redes sociales, Justiniano remarcó que el propósito de la coordinación es reforzar las capacidades operativas, tecnológicas y de inteligencia para enfrentar organizaciones criminales de carácter transnacional. Señaló que el narcotráfico atraviesa fronteras y que las acciones para combatirlo requieren cooperación internacional.
El viceministro sostuvo que el retorno operativo de la DEA se concretará respetando la soberanía nacional y descartó la instalación de bases militares extranjeras en territorio boliviano. Precisó que se prevé la ejecución de operativos conjuntos y acciones coordinadas con agentes estadounidenses, así como con fuerzas de Brasil, Paraguay y Argentina.
Durante la entrevista, la autoridad también expuso datos sobre el mercado de la coca. Según afirmó, entre el 91% y el 92% de la producción cultivada en el Chapare se destinaría a circuitos ilegales. La reactivación de la cooperación con la agencia estadounidense responde, indicó, a cambios en la política internacional impulsados por la administración de Rodrigo Paz.
En ese contexto, se anunció que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, encabezará una cumbre regional el 7 de marzo en Miami junto a los mandatarios Javier Milei, Daniel Noboa, Nayib Bukele, Nasry Asfura y Santiago Peña. El encuentro se desarrollará en el marco de una estrategia de seguridad estadounidense orientada a combatir organizaciones narcotraficantes en la región y contrarrestar la influencia china en América Latina.
