El presidente Rodrigo Paz Pereira anunció este lunes el despliegue de las Fuerzas Armadas en instalaciones estratégicas de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), tras denunciar un “acto deliberado de sabotaje” que habría afectado la calidad de la gasolina en las últimas semanas.
Según el mandatario, desde las 06:00 efectivos militares tomaron posiciones en plantas clave de la estatal petrolera con el objetivo de garantizar la trazabilidad en la cadena de producción y distribución de combustibles, resguardar a los trabajadores y evitar cualquier interferencia técnica o administrativa.
“Hemos activado el resguardo en nuestras plantas estratégicas con el apoyo firme de nuestras Fuerzas Armadas. Estamos actuando en defensa de la patria y de los intereses de todos los bolivianos y bolivianas”, afirmó en un mensaje televisado difundido por canales oficiales.
El jefe de Estado sostuvo que los recientes problemas reportados por conductores —relacionados con fallas en motores y bajo rendimiento— no obedecen a errores técnicos, sino a una acción intencional. “Fue un acto deliberado de sabotaje, impulsado por estructuras organizadas que no dudan en dañar al país para proteger sus negocios y su impunidad”, declaró.
Paz Pereira aseguró que el presunto esquema fue detectado desde el inicio de su gestión y lo vinculó con intentos de desestabilización. Asimismo, adelantó que en los próximos días se darán a conocer nombres y se iniciarán procesos judiciales contra los responsables.
Como parte de las medidas adoptadas, el Gobierno informó que desde el martes 3 de marzo se incorporarán aditivos estabilizantes a la gasolina, sin incremento de precio, con el fin de mejorar el rendimiento del combustible y reducir residuos en los motores. También se anunció el fortalecimiento del Sistema de Reportes de Eventos Críticos (SREC) de YPFB para atender denuncias ciudadanas por daños en vehículos.
El anuncio fue realizado en compañía del comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, el general Víctor Hugo Balderrama, además de los ministros de Hidrocarburos y Defensa, y el presidente de YPFB.
El mandatario cerró su intervención con un llamado a la unidad y aseguró que las acciones buscan “blindar la soberanía energética” y garantizar la estabilidad del país.
