En Sacaba, la política no siempre nace en los escritorios. A veces surge en las calles, en las OTB, en las reuniones vecinales donde se discuten problemas cotidianos y se buscan soluciones urgentes. Ahí comenzó el camino de Lourdes Velasco Michel, una mujer que apuesta por una Sacaba planificada desde el Concejo Municipal con una trayectoria forjada desde la base social.
A sus 59 años, Lourdes Velasco no llega a la política desde la improvisación. Madre de dos hijos —“mis dos milagros de vida”, como ella los llama—, esposa, hija y vecina, su historia personal está marcada por el esfuerzo y la resiliencia. Creció en una familia de cinco hermanos, guiados por una madre que quedó viuda muy joven y que se convirtió en el pilar del hogar. “Mi madre y mis abuelos fueron nuestro ejemplo de vida”, recuerda.
Su primer gran paso en la vida pública fue como presidenta de la OTB Los Huertos, en el Distrito 3 de Pacata. Desde ese espacio, Lourdes comenzó a visibilizar las necesidades de su zona y a construir consensos con otros dirigentes vecinales. Ese trabajo constante y cercano le abrió una nueva puerta: en 2013, con el respaldo de los presidentes del distrito, asumió el reto de ser subalcaldesa del Distrito 3.
Fue una experiencia decisiva. Durante casi cinco años de gestión, su subalcaldía fue reconocida como una de las mejores de Sacaba. “No está bien que yo lo diga, pero ha sido así”, afirma con honestidad, sin ocultar el orgullo de haber cumplido. En un contexto donde la dirigencia seguía dominada por hombres, Lourdes fue, durante varias gestiones, la única mujer subalcaldesa entre los doce distritos del municipio.
El camino no fue sencillo. Lourdes no esquiva el tema del machismo. “Decimos que ya no existe, pero eso es mentira”, señala. Para ella, el machismo sigue presente en la política y en la sociedad, incluso reproducido desde los hogares. “Las mamás también somos responsables, porque educamos hijos machistas”, reflexiona.
En la dirigencia vecinal, donde la mayoría de los presidentes son varones, ese fue uno de los mayores desafíos. Sin embargo, lejos de frenarla, la experiencia fortaleció su carácter y su convicción de que las mujeres no deben estar en política solo por cumplir una ley de paridad, sino por capacidad y liderazgo real.
Si hay una palabra que Lourdes repite con insistencia, esa es gestión. Para ella, un buen servidor público no se limita al horario ni a cumplir procedimientos. “La clave es la empatía”, explica. Identificarse con los problemas del vecino, escuchar, quedarse más allá del horario si es necesario y ofrecer una atención con calidad y calidez.

Esa visión es la que hoy la impulsa a buscar un espacio en el Concejo Municipal. Lourdes no concibe el rol de concejala como un cargo decorativo, sino como una plataforma para articular, fiscalizar y, sobre todo, gestionar recursos y acuerdos interinstitucionales que permitan responder a las necesidades reales de Sacaba.
De cara a los próximos cinco años, Lourdes proyecta una Sacaba distinta: dinámica, productiva y planificada. Cuestiona el estancamiento de los últimos años, la falta de grandes obras y de emprendimientos que impulsen el desarrollo local. Su apuesta es clara: un municipio que crezca, sí, pero con planificación y normativa, respetando su diversidad urbana y rural.
Entre los pilares que plantea están el fortalecimiento de la vocación agraria, especialmente en comunidades como Huerta Mayu; el acceso a una salud integral y de calidad, con centros que funcionen las 24 horas; una educación fortalecida; infraestructura planificada; y un crecimiento urbano ordenado.
Consciente de que el Concejo Municipal será plural, Lourdes apuesta al diálogo y a los acuerdos. “Después de las elecciones, la política se acaba”, afirma. Para ella, más allá de colores partidarios, todos los concejales deben ponerse “la camiseta de Sacaba” y trabajar con una sola meta: sacar adelante al municipio.
Esa convicción no es nueva. Desde la escuela, cuando fue presidenta de curso desde tercero básico, hasta su paso por la universidad, Lourdes siempre asumió roles de representación. “Me gusta la política”, dice sin rodeos, pero una política entendida como servicio, no como privilegio.
Si tuviera que resumir su compromiso con Sacaba, Lourdes Velasco no duda: trabajar, gestionar y volver a gestionar. No conformarse con los recursos asignados, sino buscar alianzas, acuerdos y oportunidades para que el municipio avance.
Hoy, su candidatura a concejala representa algo más que una aspiración personal. Es la continuidad de un liderazgo construido desde el barrio, desde la escucha y desde la experiencia. Una mujer que cree que la política puede hacerse de otra manera: con empatía, planificación y compromiso real con su gente.

