La Asociación de Avicultores de Cochabamba (ADA) alertó que el sector avícola se encuentra al borde del colapso debido a los 49 días continuos de bloqueos que afectan al departamento, provocando pérdidas superiores a los 400 millones de dólares y poniendo en riesgo la seguridad alimentaria del país.
Durante una conferencia de prensa, representantes de ADA y de la Federación de Entidades Empresariales Privadas de Cochabamba (FEPC) advirtieron que la interrupción de carreteras ha frenado el ingreso de insumos, paralizado ciclos productivos y dificultado la distribución de carne de pollo y huevo a distintos mercados del país.
Según datos del sector, en las últimas tres semanas Cochabamba dejó de repoblar 5,6 millones de aves, mientras que más de 5,3 millones de pollos destinados al consumo están en riesgo. Asimismo, la afectación alcanza a 5,8 millones de aves de postura, comprometiendo la producción de miles de millones de huevos comerciales.
ADA explicó que la falta de maíz y otros insumos provenientes del oriente está asfixiando a las granjas avícolas, obligando a algunos productores a reducir operaciones e incluso vender aves para evitar mayores pérdidas.
A la crisis productiva se suma el incremento de los costos logísticos. Algunos productores han recurrido al transporte aéreo para trasladar insumos, elevando considerablemente los costos de producción y generando presión sobre los precios finales para los consumidores.
El vicepresidente de ADA, Iván Carreón, señaló que el sector atraviesa una situación crítica debido a la pérdida de ciclos productivos, el aumento de costos y las dificultades para mantener la actividad. Advirtió que, de prolongarse el conflicto, varias unidades productivas podrían desaparecer.
Por su parte, la FEPC sostuvo que los bloqueos no solo afectan a los productores, sino también a las familias bolivianas, al comprometer el abastecimiento de alimentos, el empleo y la estabilidad económica.
Ante este panorama, ADA exigió a las autoridades garantizar la libre transitabilidad, restablecer el flujo de insumos y proteger la actividad productiva para evitar un daño irreversible en uno de los sectores estratégicos para la alimentación del país.
