El gobernador electo de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, alertó este lunes sobre el grave deterioro del poder adquisitivo de los bolivianos, asegurando que “en muchísimos hogares ya no alcanza ni para comer”. La advertencia surge en un contexto de alza del dólar paralelo, inflación persistente y un mercado laboral informal que deja al salario mínimo nacional —actualmente de Bs 2.750, equivalente a apenas 180 dólares en el mercado negro— lejos de cubrir la canasta básica.
Camacho atribuyó esta crisis a lo que calificó como “la herencia del socialismo corrupto y despilfarrador” del expresidente Evo Morales, continuada por el actual gobierno de Luis Arce. “El gobierno agotó las reservas internacionales, fomentó el déficit en empresas públicas y ahora depende de la importación de combustible y el control cambiario, generando un escenario económico insostenible”, afirmó.
El líder cruceño también criticó que tanto Arce como Morales y el presidente del Senado, Andrónico Rodríguez, “pretenden perpetuarse en el poder con las mismas fórmulas fracasadas de socialismo y populismo”, lo que, según él, podría llevar a Bolivia por el camino de Venezuela, Cuba o Nicaragua.
Frente a este panorama, Camacho hizo un llamado a la unidad democrática y planteó como alternativa el “modelo productivo cruceño”, basado en el trabajo, la producción, el respeto a la propiedad privada y la solidaridad. “Necesitamos un nuevo tiempo para Bolivia, uno que deje atrás el masismo y apueste por el desarrollo real”, sostuvo.
Camacho respalda la candidatura presidencial de Samuel Doria Medina para las elecciones generales del 17 de agosto, consolidando así una alianza opositora frente al oficialismo.
