María Isabel Tudela Molina tenía 31 años. Era madre de un niño de 11 años y cada día trabajaba como asistente de cocina en el mercado 25 de Mayo con un solo propósito: sacar adelante a su hijo. Sin embargo, la violencia le arrebató la vida y hoy su nombre se suma a la dolorosa lista de víctimas de feminicidio en Cochabamba.
Su familia la identificó y la despidió este fin de semana entre lágrimas, recordándola como una mujer trabajadora, responsable y dedicada a su hogar. Vivía junto a su madre, sus hermanos y su hijo en el barrio Nuevo Amanecer. Tras separarse del padre de su hijo hace una década, afrontó sola la crianza del menor y realizaba gestiones para exigir el pago de la asistencia familiar que, según sus allegados, nunca recibió.
De acuerdo con la investigación del Ministerio Público, María Isabel fue hallada sin vida el 10 de julio en una habitación alquilada de la zona Tamborada B. La autopsia determinó que murió por asfixia mecánica por broncoaspiración y también evidenció una hemorragia genital traumática, además de otras lesiones que forman parte de la investigación.
Por este caso, un hombre de 40 años fue imputado por el delito de feminicidio y cumple detención preventiva mientras continúan las investigaciones para esclarecer lo ocurrido y determinar si existen otras personas involucradas.
La mañana de este lunes, familiares y amigos acompañaron el último adiós de María Isabel en el Cementerio General de Cochabamba. Entre el dolor y la indignación, pidieron que el caso no quede impune y que se haga justicia por una mujer cuya vida estuvo marcada por el esfuerzo y el amor hacia su hijo.
Con este hecho, la Fiscalía confirmó el octavo feminicidio registrado en Cochabamba en lo que va de la presente gestión, una cifra que vuelve a encender la alarma sobre la violencia contra las mujeres y la necesidad de fortalecer las acciones de prevención y protección.
