A nueve días de las elecciones, una encuesta de Ipsos-Ciesmori muestra que ninguno de los dos favoritos alcanzaría el margen legal para ganar en primera vuelta. El voto indeciso podría cambiar el rumbo.
A poco más de una semana de los comicios presidenciales en Bolivia, el escenario político apunta a una definición en segunda vuelta. Según la encuesta de Ipsos-Ciesmori para Unitel, correspondiente a julio, Samuel Doria Medina, de Alianza Unidad, encabeza la intención de voto con un 21,5 %, seguido muy de cerca por el expresidente Jorge “Tuto” Quiroga, de Libertad y Democracia, con un 19,6 %.
La medición, basada en 2.500 encuestas realizadas entre el 25 y 27 de julio en 79 ciudades, confirma una tendencia fragmentada: ningún candidato alcanza el 50 % requerido para ganar en primera vuelta, ni el 40 % con una diferencia de 10 puntos sobre el segundo lugar, como establece la ley electoral boliviana.
En tercer lugar aparece Manfred Reyes, de Autonomía para Bolivia Súmate, con 8,3 % de las preferencias. Más atrás, Andrónico Rodríguez, de Alianza Popular y exaliado de Evo Morales, registra un 6,1 %.
Morales, que buscaba postularse nuevamente, quedó fuera tras un fallo del Tribunal Constitucional que prohíbe segundas reelecciones, continuas o discontinuas. El exmandatario calificó la decisión como una vulneración de sus derechos políticos.
El quinto puesto lo ocupa Rodrigo Paz Pereira, del Partido Demócrata Cristiano, con 5,8 %, seguido por Eduardo del Castillo, candidato del oficialista Movimiento Al Socialismo (MAS) y exministro de Gobierno del presidente Luis Arce, con apenas 2,1 %. En el último lugar se encuentra Jhonny Fernández, de Alianza Fuerza del Pueblo, con 1,8 %.
Un panorama incierto
De mantenerse esta tendencia, Doria Medina y Quiroga se enfrentarían en un balotaje el próximo 19 de octubre. Sin embargo, la encuesta revela un factor que podría alterar el pronóstico: el 12,4 % de los encuestados aún no ha decidido su voto.
A esto se suma que los votos en blanco y nulos alcanzan 8,1 % y 13,6 %, respectivamente. En conjunto, indecisos, votos blancos y nulos representan un 34,1 % del total, una cifra que supera el respaldo de cualquiera de los candidatos punteros.
Con un electorado tan volátil, las estrategias de campaña en estos últimos días serán decisivas. Los aspirantes deberán concentrarse en conquistar a los votantes indecisos y evitar fugas hacia el voto protesta o la abstención.
El Tribunal Supremo Electoral mantiene el calendario: la primera vuelta será el 17 de agosto y, si es necesario, la segunda vuelta el 19 de octubre. En el medio, Bolivia vivirá días de alta tensión política, negociaciones y discursos destinados a ganar el voto que podría definir quién ocupará la presidencia.
