La madrugada de este sábado, el Gobierno activó un amplio operativo conjunto entre las Fuerzas Armadas y la Policía Boliviana con el despliegue de más de 3.500 efectivos para intervenir carreteras bloqueadas y habilitar corredores humanitarios en distintos puntos del país.
El comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, Víctor Hugo Balderrama, confirmó el inicio de las acciones militares y policiales asegurando que el objetivo es restablecer el paso de alimentos, medicamentos, ambulancias y combustible, afectados por las movilizaciones y bloqueos instalados en varias rutas nacionales.
“Estamos yendo al servicio del pueblo. No estamos yendo a enfrentarnos con nuestro pueblo”, declaró la autoridad militar durante el despliegue del contingente.
Según explicó Balderrama, la Policía Boliviana encabeza las intervenciones en primera línea, mientras las Fuerzas Armadas brindan apoyo operativo y logístico. Además, aseguró que los militares movilizados no portan armamento letal.
El jefe militar detalló que solo en uno de los sectores intervenidos fueron desplazados cerca de 1.000 soldados y marineros, acompañados por oficiales, suboficiales y sargentos.
Por su parte, el comandante general de la Policía Boliviana, Mirko Sokol, informó que la institución desplegó aproximadamente 2.500 policías, elevando el operativo conjunto a más de 3.500 uniformados.
Las operaciones se concentran principalmente en las rutas La Paz–Oruro, La Paz–Copacabana y la carretera hacia Río Abajo y Mecapaca, consideradas entre las vías más afectadas por los bloqueos.
Las autoridades también alertaron que existen cerca de 50 puntos de bloqueo activos a nivel nacional, por lo que parte del contingente permanecerá en las carreteras para evitar nuevas interrupciones del tránsito vehicular.
El despliegue ocurre en medio de una creciente tensión social y política en el país, mientras sectores movilizados mantienen medidas de presión y el Gobierno busca garantizar la circulación en las principales rutas nacionales.
