Un operativo policial y judicial de inteligencia que buscaba desarticular una peligrosa célula criminal en Cochabamba dio un giro escalofriante. Al ingresar a dos inmuebles fuertemente resguardados, las fuerzas del orden no solo se topador con un mortífero arsenal de explosivos y armas de fuego, sino también con los restos óseos de una mujer ocultos en el lugar, con una data de muerte superior a un año.El operativo coordinado entre la Policía Boliviana y la comisión de fiscales del Ministerio Público culminó con la captura de los hermanos Alain Wilbert Torrico Quiroga y Saúl Torrico Quiroga, hoy imputados formalmente por la fabricación, tenencia y portación ilícita de materiales explosivos.Peligro inminente: Dinamita y potenciadores de alto poderDurante la requisa, las autoridades incautaron dispositivos explosivos, armas de fuego, teléfonos celulares y ANFO, un potente compuesto químico utilizado para multiplicar la capacidad destructiva de los artefactos.El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, calificó el hecho de «extrema gravedad» y reveló que los peritajes e investigaciones de inteligencia permitieron detectar comunicaciones directas entre el principal aprehendido, Alain Wilbert Torrico, y el expresidente Evo Morales, destinadas presuntamente a coordinar planes de convulsión, enfrentamientos y violencia en el país durante el mes de noviembre.
